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Reseñas y Comentarios

Tercera edición (2013):

“Estamos ante un trabajo fundamental, indispensable, pionero en varios sentidos, irreemplazable para entender a la televisión mexicana y su historia”.

– Raúl Trejo Delarbre, Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM

“La nueva edición del libro de Claudia Fernández y Andrew Paxman, El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa, revela que las huellas que hizo El Tigre son profundas, que los zarpazdos de El Tigre aún lastiman, que Televisa continúa actuando ya no como “un soldado del PRI” sino como un “soldado del sistema”.

Denise Dresser, Departamento de Ciencia Política, ITAM

“La magnífica biografía sobre Azcárraga Milmo escrita por los periodistas Andrew Paxman y Claudia Fernández… es un compendio de anécdotas, procesos y reflexiones sobre la construcción de esa soberbia empresarial, sobre el régimen que permitió y cobijó sus excesos desde la pantalla de “la familia mexicana”.”.

Jenaro Villamil, reportero, Proceso, y autor de Peña Nieto. El gran montaje

“Una estupenda biografía periodística.”

Ricardo Raphael, conductor, Espiral, Once TV, y Coordinador, Maestría en Periodismo y Asuntos Públicos, CIDE

– LINK: Ricardo Raphael entrevista a los autores en Espiral.

 

Primera edición (2000):

De “Historias de una campaña: una pesada herencia” por Sergio Aguayo Quezada, en Reforma (D.F.), Sección Editorial, 23 de febrero, 2000: “Esta semana empezó a circular el apasionante libro de Claudia Fernández y Andrew Paxman, El Tigre… La obra documenta con abundantes detalles el ideario de Televisa que sinteriza Azcárraga en unas cuantas palabras: ‘somos del PRI, nuestro jefe es el Presidente de la República, y somos parte del sistema’.”

El veterano actor Hector Bonilla, en entrevista con To2.com, 3 de marzo: “Este libro aparece como un acercamiento que sigue rompiendo la idea de que en este país hay gente intocable.”

La comunocóloga Fátima Fernández Christlieb, de la UNAM, ponente en la presentación del libro en el D.F., 15 de marzo: “En lo personal, lo encuentro no sólo atractivo, sino útil y aleccionador.”

“¿Por qué retratar al Tigre y no únicamente a su empresa? La respuesta es simple: no es posible comprender la trayectoria de Televisa sin la biografía de Azcárraga. Quien ha intentado separarlos ha obtenido explicaciones parciales.”

El periodista Ricardo Rocha, anteriormente de Televisa, ponente en la presentación del libro en el D.F., 15 de marzo: ” No exagero si afirmo que Fernández y Paxman inauguran con esta obra un genero del periodismo mexicano. La biografía inédita, sin prejuicios maniqueístas, explora por igual luces que sombras, debilidades que fortalezas…”

De “Esquina Baja”, columna de Paco Ignacio Taibo I, en El Universal (D.F.), Sección Cultural, 19 de marzo: “Esta es una biografía muy por encima de la tarea que se suele llevar a cabo en México… [Es un] libro de fácil lectura, ya que está escrito no sólo bien sino jugosamente y atendiendo los intereses de muy distinto grupo de lectores…”

El columnista Luis Miguel González, en Público (Guadalajara), 24 de marzo: “… es el libro más vendido del año y constituye el primer intento serio de contestar tres preguntas que los mexicanos llevamos años haciendo: quién era el “Tigre” Azcárraga; cómo funciona Televisa, y cuáles son sus vínculos con el sistema político mexicano. … La biografía no es rencorosa ni lambiscona, cosa que es muy meritoria considerando que Emilio Azcárraga Milmo sembró adulación y rencor en cantidades industriales. Está lleno de color…”

El columnista Jorge Zepeda Patterson, en El Universal (D.F.), 26 de marzo: “… la mejor biografía que se haya hecho en mucho tiempo … en la que se combina perfectamente la fascinación que ejerce un personaje de grandes desmesuras como El Tigre, y una investigación de cinco años, primorosamente relatada. Los autores lograron que el texto fluyera a lo largo de 540 páginas amarrado el los suspensos de una buena telenovela. …”

“Las anécdotas en realidad son meros asidos para relatar otra historia mucho más interesante. Las relaciones entre Televisa y el poder político. Todos sabíamos del contubernio entre el gobierno mexicano y la televisión, pero desconocíamos el grado simbiótico que adquirió esta relación. Entre otras cosas, no era tan evidente que los presidentes fueran tan quejumbrosos. … En resumen, una lectura obligada.”

La politóloga Denise Dresser, en Proceso (D.F.), 26 de marzo: “El éxito editorial del libro de Claudia Fernández y Andrew Paxman … revela que el mago de los medios todavía tiene un séquito de seguidores y un cúmulo de detractores. Todavía abundan los que resienten sus zarpazos, y los que añoran sus lamidas…”

La comunocóloga Florence Toussaint, de la UNAM, en Reforma (D.F.), suplemento literario Hoja X Hoja, 1 de abril: “… un rico anecdotario… Anunciado como una biografía de un empresario mexicano, El Tigre es mucho más que eso. Se trata de un recuento de los principales hechos por los cuales ha atravesado una industria, la televisiva, que desde mediados del siglo xx se constituyó en la principal fuente de entretenimiento, información y cultura de las mayorías de este país.”

El comentarista Paco Huerta, en “Voz Pública” de Radio Fórmula, 28 de abril: “Yo diría que este libro es un episodio de la vida de este país, que vibra cuando está uno leyendo. No solamente tiene que ver con la biografía de un hombre, que tuvo en sus manos casi literalmente este país, sino tiene que ver con la vida da cada uno de nosotros, no importa que hubiera sido trabajador, político, ama de casa, empleada doméstica, campesino. Tocó la vida de todos.”

El crítico Federico Zertuche, en la revista Este País (D.F.), edición de mayo: “Mención aparte merece el magnífico análisis que los autores emprendan sobre las telenovelas de Televisa, su historia y desarrollo, el impacto que han tenido en la sociedad mexicana, sus directores, productores, actores, escritores, … la competencia que han tenido que enfrentar de las producidas en Brasil, Venezuela o Colombia, los arquetipos que manejan, particularmente la notoria y odiciosa inclinación racista y clasista que ostentan y promueven.”

“En todo caso, trátese de una biografía muy completa, equilibrada, amena, profundamente investigada y sustentada en valiosos testimonios y documentación, que transciende al individuo al explicar y analizar los contextos y situarlo en la configuración social en que se desarrolló. Obra que, a mi juicio, contribuirá a entender mejor y a cabalidad el México de los últimos cincuenta años.”

El crítico Manuel de Lima, en El Periódico (Barcelona), 12 de mayo: “De lectura obligada para saber cómo se forjan un imperio y un mito, esta vasta disección de un personaje tan contradictorio destaca por su vocación de imparcialidad y minuciosidad periodística… es una excelente radiografía de la historia reciente de un país a través de su Ciudadano Kane, quien soñó ser un príncipe renacentista: temido y amado, déspota, alegre, impulsivo, generoso, implacable y ante todo, un cazador nato.”

El crítico Alejandro Sandoval Ávila, en La Jornada Semanal (D.F.), 28 de mayo: “[El libro es] bien estructurado y bien escrito. Está redactado con conocimiento del idioma, y el desarrollo del texto obedece a su lógica interna, que no necesariamente es la lógica de la progresión vital del biografiado… El texto tiene un trabajo literario que le permite a los autores dar saltos hacia atrás o hacia adelante con el fin de ampliar la visión de lo que el lector está percibiendo. Este es un libro al que, necesariamente, debe volverse en la relectura. Y es en aras de la necesidad de proporcionarle al lector un panorama más amplio de lo que se está narrando, que se cae en ciertas repeticiones, imperdonables en términos literarios, explicables y hasta justificables en el ámbito del periodismo académico.”

La novelista María Luisa Mendoza, en Excélsior (México, D.F.), 2 de julio: “Este libro es tan gordo que parecería mordiere, pero no hay tal, está escrito con un rigor y una investigación formidables, un estilo precisamente periodístico que se antoja darle una mordida como si fuera manzana rojísima. Es la historia de una industria increíble, caudalosa, arrebatadora, llena de pequeñeces, ambición de dinero y fama, y atrás, entre telones, la vida interesante a más no poder del niño-joven-hombre Emilio Azcárraga, el Tigre en cuestión.”

El periodista Andrés Hernández Alende, en Latin Trade en español (Miami), julio: “Esta biografía, escrita con gran agilidad periodística y que se lee con la facilidad y el interés de una novela (de una buena novela) ofrece al lector numerosas revelaciones… El Tigre es un libro ineludible para conocer cómo se creó un imperio de las comunicaciones y el formidable impacto social y político que un hombre y su empresa ejercieron en la historia reciente de México.”

La crítica Margarita Riviere, en La Vanguardia (Barcelona), 8 de septiembre: “Esta apasionante biografía contiene buena parte de [la] azarosa vida personal [de Azcárraga]. Sin embargo, los autores han centrado su documentadísima indagación en el desarrollo de los negocios mediáticos, los manejos con el poder, los cambalaches con la política, las estrategias para enganchar las audiencias, en un recorrido imprescindible para entender tanto el papel de los medios como la historia interna que los configura.

“El caso de Televisa es ciertamente excepcional, pero sin duda paradigmático de un estilo de poder basado en el control de los medios de comunicación en cualquiera de sus múltiples aspectos. Por eso mismo este libro resulta imprescindible para entender el mundo en que vivimos.”

Comentarios de lectores, procedentes de varios países, en Amazon.com (de 2000 a 2013): www.amazon.com/El-Tigre-Azc%C3%A1rraga-imperio-Televisa/product-reviews/9700511901/

 

Respuesta de los autores a la reseña que apareció en Letras Libres, núm. 17, mayo 2000:

Con cierta preocupación leímos la reseña de Eduardo Mejía publicada en la revista Letras Libres, que dirige Enrique Krauze. No rechazamos la crítica; de hecho, en el interés del registro histórico y de mejorar nuestro texto para ediciones futuras, la abrazamos. Pero consideramos desafortunado que una de las publicaciones literarias más prestigiadas de México publicara una reseña tan pedante en el tono, radical en sus opiniones y deficiente en su análisis. Conociendo la reputación de Letras Libres, ofrecemos a sus lectores – y a los estudiantes de la televisión mexicana – la oportunidad de reconsiderar las puntualizaciones del Sr. Mejía:

1. “Si se mira como una biografía … es larga, confusa, incierta y no demuestra nada.” “… nunca se profundiza en ninguno de los asuntos tratados …”

La principal crítica del Sr. Mejía es que el libro carece de profundidad, pero no respalda su opinión con ejemplos, ignora las revelaciones de la biografía y omite mencionar – ya no digamos discutir – cualquier de los temas vertebrales que el libro presenta: de la relación de Televisa con el PRI a la influencia socio-cultural de su programación. Por el contrario, rellena su reseña con un persistente discusión de minucias y correcciones arcanas – la mayoría de las cuales son cuestiones de opinión, o de plano errores, como demostraremos más adelante. En suma, el Sr. Mejía demuestra la misma deficiencia que alega: superficialidad.

2. “Está estructurada a la manera de telenovelas: va de un asunto a otro aunque se rompa el orden cronológico, …”

EL TIGRE está estructurada de la misma manera que varias biografías de negocios, género que circula poco en México pero mucho en otros países.

3. “… revela asuntos que caen en el mal gusto: por ejemplo, insiste en la afición de Azcárraga por las jóvenes, y se mete en su vida privada revelando con quién tenía relaciones extramaritales … sin embargo, no entra en detalles y omite muchos nombres …”

El Sr. Mejía se contradice al quejarse de que nos metemos en la vida privada de Azcárraga pero luego se queja de que no incluimos detalles ni nombres. El innegable hecho de que Azcárraga tuvo muchas relaciones extramaritales con mujeres muy jóvenes establece rasgos claves de su personalidad y un paralelo revelador con su caprichoso comportamiento como empresario. Mencionar los nombres de cada compañera habría sido, verdaderamente, de “mal gusto”.

4. “… el libro carece de rigor, y esto se debe a la escasa bibliografía consultada, a la selectividad de las fuentes, a la carencia de archivos.”

Invitamos a los lectores a considerar si una bibliografía de 90 libros y 28 archivos de periódicos y revistas, nacionales e internacionales, debe ser clasificado como “escasa”, y si un rango de más de 200 entrevistados debe considerarse “selectivo”.

5. “Llama la atención que el libro trate de la vida y la obra de Emilio Azcárraga, que tres de los principales protagonistas se llamen Emilio Azcárraga, y que sin embargo ninguno de los entrevistados pertenezca a la familia Azcárraga … así, la obra es inicua [sic].”

Las hermanas de Emilio Azcárraga Milmo, sus hijos, ex esposas, y los sobrinos quienes colaboraron con él de manera cercana, fueron invitados a colaborar con el libro y compartir sus propias versiones. Todos declinaron hacerlo.

El Sr. Mejía argumenta que una biografía escrita sin la participación del sujeto o de su familia no sólo no tiene ningún valor sino que es “inicua”. En la lógica de este argumento, cualquier biografía de Adolf Hitler, Papá Doc Duvalier o de Augusto Pinochet debería ser también considerada como “inicua” si se hubiera escrito sin entrevistar a estos hombres o a sus familias.

6. “No se entiende que en el conflicto entre la manufactura de las telenovelas se le dé más importancia a uno de los implicados (Miguel Sabido) que a otros (Alonso y Pimstein, por ejemplo), y el resultado es un desequilibrio notorio.”

Esta afirmación es falsa. Las novelas de Sabido son tratadas a profundidad en sólo dos secciones del libro, mientras que las de Pimstein son recogidas con amplitud en cinco secciones.

7. “… se habla de las investigaciones de Guillermo González Camarena y Salvador Novo, y cometen un error muy serio de interpretación. El famoso Informe Novo no aparece entre los libros consultados; si hubieran revisado La vida en México durante el periodo presidencial de Miguel Alemán hubieran aclarado sus dudas, y con el siguiente volumen de estas obras de Novo, el correspondiente a Ruiz Cortines, no afirmarían que los teleteatros eran malos ni que hayan sido antecesores de las telenovelas.”

No se cometió ningún error, mucho menos uno “muy serio”, ya que no argumentamos que los teleteatros eran “malos” y tampoco decimos que fueron precursores de las telenovelas (“Este formato tenía poco que ver con los teleteatros”, p.75).

El Informe Novo es ciertamente un texto importante; no lo citamos en la bibliografía ya que consultamos un análisis sobre él, realizado por el Profesor Alex Saragoza de la Universidad de California en Berkeley (que sí citamos), que lo ubica en su contexto histórico.

8. “… se insiste, por ejemplo, en que a partir de una fecha los patrocinadores dejaron de hacerse cargo de un programa específico, pero nunca toman en cuenta El Club del Hogar, que no tenía uno sino muchos patrocinadores.”

Nos referimos a la transferencia de patrocinio directo al moderno sistema de anunciantes múltiples como una tendencia general. Resultaría tedioso mencionar cada excepción.

9. “También hay que reclamarles que no haya una sola mención a Enrique Alonso, creador de uno de los programas más memorables de la televisión mexicana.”

Por razones de espacio omitimos varias menciones y deliberadamente nos enfocamos en aquellos programas que mostraron el mayor impacto y los más altos ratings durante la época de Emilio Azcárraga Milmo: 24 Horas, telenovelas, futbol, y Siempre en Domingo.

10. “Pero no son las omisiones las peores imprecisiones, sino los equívocos; por ejemplo, Domingos Herdez no fue un programa de Manuel Valdés y no dicen que fue consecuencia de un programa matutino diario, Chucherías, casi con los mismos cómicos. Además, no fue creación de Pimstein, sino de Augusto Elías.”

El primer punto es un malentidido del Sr. Mejía: no decimos que fue un programa de Manuel Valdés, sino que él estuvo entre los varios cómicos que participaron en el programa; el segundo es demasiado arcano para que merezca mención en una biografía; y el tercero es otro malentendido del Sr. Mejía, ya que no decimos que Pimstein haya creado Domingos Herdez, sino únicamente que él asumió su producción (p. 69).

11. “Otros yerros, entre los muchos detectados: Timbiriche no es copia de Menudo, sino de Parchís;”

Esta es una diferencia de opinión. Ambos precedieron a Timbiriche y ambos tuvieron una gran influencia en su creación y marketing. Por razones de espacio, sólo mencionamos al predecesor que un número más amplio de lectores – no sólo en México sino en América Latina – recordaría.

12. “… hay imprecisión en el cambio de Raúl Velasco del canal 8 al 2;”

El Sr. Mejía no dice cuál.

13. “… el programa de Gómez Bolaños se llamaba El chavo del 8, y sólo después de la fusión del 8 con Telesistema y la creación de Televisa fue que se redujo a El chavo.”

El libro no aclara este punto y agradecemos al Sr. Mejía el hacérnoslo notar.

14. “Da la impresión de que antes de Jacobo Zabludovsky no había noticieros, y no hay ninguna mención a Ignacio Martínez Carpinteiro o a Jacobo Vela, y una sola a Ignacio Santibáñez, pero no como conductor de noticieros, sino como legislador.”

Hacemos mención de los noticieros producidos con anterioridad a 24 Horas en 1970, pero no extensivamente. En parte porque fueron producidos de manera independiente y no por Telesistema. Nuevamente, tuvimos que hacer consideraciones de espacio.

15. “Está minimizada la importancia de Luis de Llano, uno de los pilares de la televisión mexicana.”

Otra falsa acusación. Como está registrado en el índice de EL TIGRE (p.534), Luis de Llano Palmer es uno de las 10 personas más mencionadas en el cuerpo del libro, aún a pesar de que dejó de trabajar en Televisa en 1971 y regresó hasta 1991.

16. “El Plan Francés (de Azcárraga, no de Vélez), a quien los autores dan mucha importancia, ni siquiera se llamó así, sino de Pago Anticipado.”

Según nuestras fuentes más confiables, dentro de Televisa y de la industria publicitaria, la idea fue de Othón Vélez, quien por lealtad a su jefe y amigo, nunca reclamó públicamente crédito por la paternidad del plan (un patrón común entre los ejecutivos de Televisa). El plan era conocido por ambos nombres, pero el más comúnmente utilizado era Plan Francés.

17. “… tampoco se toca más que de pasada uno de los mayores errores de Azcárraga, cuando vendió tiempo de manera indiscriminada ante la competencia del canal 8, y que devino en uno de los periodos de mayor corrupción dentro de la empresa.”

Respecto a si esta guerra de tarifas publicitarias fue uno de los “mayores errores” de Azcárraga está abierto a debate. Después de todo, el resultado final fue la fusión que produjo el monopolio de Televisa, que a Emilio Azcárraga Milmo le sentó muy bien. Sin embargo, como este episodio se quedó apenas documentado entre las fuentes escritas, agradeceríamos mayores informes.

NOTA: Los autores continuamos a recibir con mucho gusto cualquier comentario, precisión o crítica a EL TIGRE.

 

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